Considere limitar las actividades al aire libre en presencia de humo fuerte o moderado. Personas con enfermedades pulmonares, ancianos y niños deben evitar el esfuerzo físico excesivo o prolongado. Los demás reduzcan el esfuerzo físico prolongado o excesivo. Considere trasladarse temporalmente si la presencia de humo es fuerte dentro de su hogar y le provoca malestar.

Consejos adicionales para protegerse:

  • Cierre puertas y ventanas y quédese dentro de su hogar. Sin embargo, no se encierre al punto de quedar expuesto a altas temperaturas peligrosas.
  • Solamente si cuentan con un sistema de filtro, ponga el aire acondicionado, enfriador evaporativo, o el ventilador de su sistema de calefacción (con el calor en modo de apagado). Mantenga la entrada del aire del exterior cerrada y asegúrese de que el filtro esté limpio. El aire filtrado generalmente contiene menos humo que el aire del exterior. Hacer uso de estas instalaciones cuando no cuentan con un filtro puede empeorar el humo en el interior.
  • A medida que la temperatura ambiental desciende durante la noche, las condiciones de inversión térmica se complican y el humo en áreas bajas puede volverse más denso, en especial en la ausencia de viento. Esto suele ser peor al amanecer.
  • Cierre las ventanas de los cuartos en la noche.
  • Para prepararse para el humo en la noche, considere ventilar su hogar en la mañana o al medio día cuando el humo suele estar más diluido. Use su mejor criterio. Si el humo es espeso durante el día, siga los pasos previamente mencionados.

Por favor, pónganse en contacto con su proveedor de salud primario si sus síntomas persisten o empeoran.